Nothing
Ella sacó la mano izquierda del bolsillo y agarro la mía.
-Pero a ti no te pasará nada. Tú no tienes por qué preocuparte. Y a mí, mientras esté contigo, tampoco me pasará nada. –dijo ella.
-¿Jamás? -le pregunté.
-Jamás.
-¿Y como lo sabes?
-Lo sé. -Ella asió mi mano con fuerza. Luego siguió andando un rato en silencio-.
-Estas cosas las sé muy bien. De pronto lo siento, y punto. Ahora que estoy agarrada a ti con fuerza, no tengo miedo. Nada puede hacerme daño.
